La rehabilitación de 48 viviendas en la comunidad El Tokío en Lajas terminó hace un año, pero los problemas con la pintura de las casas y las filtraciones en los techos parecen nunca acabar.
Según Wanda Santiago, presidenta de la Junta Comunitaria, los trabajos en su comunidad fueron un “desastre”.
En opinión de Santiago, el contratista se encargó de darle “una lavadita de cara a las casas y de cobrar el cheque”.
“Supuestamente se hizo el trabajo pero ahora mismo la mayoría de las casas (unas 30) están que se mojan todas por dentro. Eso no sirve”, relató.
Del mismo modo, apuntó que vecinos aseguran que vieron a los empleados del contratista echándole agua a las pailas de pintura para que rindiera más. Como consecuencia, dijo, la pintura se le ha caído a más de la mitad de las casas y los contratistas “se esconden” para no honrar las garantías.
De acuerdo con el Departamento de la Vivienda, como parte de las medidas de supervisión de las obras monitores y firmas de gerencia y construcción son contratadas para inspeccionar y certificar que los trabajos cumplen con los requerimientos de calidad.
“Nosotros estamos pensando demandar porque nadie nos contesta”, dijo la líder comunitaria.
Por otro lado, Santiago relató que actualmente Vivienda construye un edificio de 60 apartamentos para reubicar a 30 familias de la comunidad.
No obstante, esa construcción, no atiende las peticiones de los vecinos que preferían que se les construyeran casas en el sector, contó.
“Ahora que son apartamentos, las personas dicen que no se van a mover. Lo que se quería eran casas”, apuntó.
Del mismo modo, señaló que Vivienda no tomó en cuenta la oposición comunitaria a la reubicación en su comunidad de vecinos de los sectores Papayo, Tendal y La Haya en Lajas.
La queja de que el gobierno no consideró las preferencias de los vecinos se repiten en la comunidad La Atómica, en Juana Díaz.
Contrario a la preferencia de los residentes de que se les construyeran casas separadas, Vivienda comenzó a construir allí unidades tipo “town house”.
El rechazo de los vecinos provocó que se rehiciese el proyecto, relató el residente Daniel Laboy Colón.
Diseño de escritorio
Otro de los problemas constantes en los proyectos de mejoras o construcción de viviendas, y aun en los de infraestructura, en las comunidades especiales, es que los diseños no se ajustan a la realidad topográfica de la comunidad, sostuvo José Figueroa, uno de los portavoces de la Alianza de Líderes Comunitarios de Puerto Rico.
Por ejemplo, en los planos de los proyectos de la comunidad Balboa en Mayagüez el muro que los vecinos pidieron para protegerlos de las inundaciones no tomó en cuenta la existencia de varias casas a orillas del río Yagüez. Esto obligó un rediseño de los últimos 20 metros de la muralla y un retraso de 14 meses.
En Ancones, en San Germán, se diseñó un segundo acceso a la comunidad cuyos planos no contemplaban la existencia de una casa en medio de la proyectada vía. Como ni siquiera se presupuestó la expropiación de la vivienda, el proyecto permanece paralizado.
Esos contratiempos han ocurrido a pesar de que el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) invirtió más de $10 millones en contratos de diseño, según datos provistos por el Fideicomiso Perpetuo para las Comunidades Especiales.
De hecho, por cada una de las 428 comunidades con proyectos del DTOP, se invirtió $25,000 para ese fin.
Sobre buenos cimientos
No todos los proyectos de infraestructura en las comunidades especiales han fracasado, de acuerdo con la Alianza de Líderes Comunitarios.
El organismo que agrupa a más de 400 residentes señaló que hay numerosos casos en los que todos los componentes del proyecto han funcionado de forma que los proyectos cumplen con las metas trazadas.
Es el caso, por ejemplo, de la comunidad Toro Negro en Ciales, donde el DTOP terminó a tiempo y sin mayores percances la rehabilitación de las calles y la construcción de una cancha bajo techo.
Igual ha sido la experiencia con el DTOP en comunidades como Ballajá en Cabo Rojo, Los Filtros en Guaynabo, Palenque en Barcelonesa y Parcelas Cordillera en Ciales, aseguró Figueroa.
“Los proyectos que han sido exitosos ha sido porque todos los componentes han funcionado. En estos proyectos ha habido una buena inspección y fiscalización del gobierno, un buen seguimiento de la comunidad y eficiencia de parte del contratista”, dijo Figueroa.
En el caso del Departamento de la Vivienda, Figueroa resaltó la transformación ocurrida en comunidades como El Vigía en Arecibo y Los Ortega en Ciales, proyectos que, hasta el momento, no reflejan fallas mayores.