jueves, enero 04, 2007

A afianzar sin partidismo el poder político

Por Ricardo Cortés Chico para El Nuevo Dia

Estancias del Sol

El fortalecimiento del liderato en las comunidades especiales del centro y sur del País y el establecimiento de vínculos de colaboración estrechos con instituciones cívicas y privadas marcarán el caminó que seguirá la Alianza de Líderes Comunitarios de Puerto Rico durante el 2007.

Ello no implica, sin embargo, que dejarán a un lado sus ya encaminadas luchas por lograr una mayor injerencia en la toma de decisiones del Gobierno y la fiscalización de las obras relacionadas con el Proyecto de Comunidades Especiales, sostuvieron por separado miembros del principal organismo que agrupa a los portavoces de esos sectores.

Su meta, dijeron, es afianzar el poder político, no partidista, del movimiento comunitario en este año preelectoral. Consolidarse como fuerza política al punto de que los políticos entiendan la importancia del Proyecto de Comunidades Especiales y se comprometan a mantener y fortalecer esta iniciativa, cuyo espíritu está centrado en facilitar el apoderamiento y fomentar la autogestión de los ciudadanos en desventaja social y económica.

“Este año es crucial para nosotros porque tenemos que fortalecer el Programa antes de entrar en el año electoral, donde todo lo domina la politiquería partidista”, manifestó José Figueroa, miembro del Comité Timón de la Alianza.

De hecho, los líderes exigirán que, durante los primeros meses del año, el gobernador Aníbal Acevedo Vilá “por fin” se reúna con el liderato comunitario y atienda las peticiones de renovación y agilización del Programa, dijo.

Del mismo modo, acentuarán su oposición a la propuesta municipalización del Proyecto de Comunidades Especiales, esbozado el año pasado por el secretario de la Gobernación, Jorge Silva Puras.

Aunque aún no está delineado al detalle, el plan de trabajo de la Alianza para el 2007 incluye la reanudación de las visitas a las comunidades especiales para recoger el sentir de los residentes en torno al Proyecto y continuar con la organización del liderato comunitario por regiones.

“Vamos a seguir enfatizando, en las visitas a las comunidades, en la necesidad de permanecer unidos para proteger los derechos que han ganado a través de los años las comunidades”, explicó Myrna Vázquez, una de las portavoces de la Alianza en el oeste.

El plan también incluye la realización de talleres de adiestramiento a los residentes, especialmente en aquellos vecindarios que han sido “descuidados” por la Oficina de Comunidades Especiales (OCE), señaló Figueroa.

De hecho, precisó que, para el verano, esperan presentar propuestas a organizaciones e instituciones privadas, como el recién creado Centro para Puerto Rico, fundado por la ex gobernadora Sila M. Calderón que, de ser aprobadas, ayudarán a costear los talleres sobre liderazgo comunitario.

Wilfredo López, otro miembro del Comité Timón de la Alianza, precisó que este desarrollo de un nuevo liderato permitirá precisamente el desarrollo de las organizaciones vecinales, la inserción de más comunidades en los debates públicos, la consolidación de la capacidad de los residentes para defender sus derechos y una mayor colaboración y unión entre el liderato.

“Tenemos que fortalecer el liderato, que es lo que mueve este programa. Si este programa fracasa, el Gobierno dejará de tomar en serio los reclamos justos de las comunidades”, afirmó López.

Tanto él como Jorge Oyola, portavoz de la comunidad Los Filtros, en Guaynabo, señalaron como otro norte en el 2007 la lucha para que se mantengan intactas la ley orgánica del Proyecto de Comunidades Especiales (Ley 1 de 2001) y la Ley 232 del 2004, que garantiza la consulta y participación comunitaria en proyectos municipales de expropiación en los vecindarios cobijados por el programa gubernamental.

Oyola advirtió que tanto el liderato como los residentes de comunidades especiales amenazadas por planes de desalojo seguirán vigilantes a las decisiones legislativas que les afecten.